Marietta Southern Cremations & Funerals
Con profundo pesar anunciamos el fallecimiento del señor Miguel Cárdenas, quien nació el 25 de noviembre de 1960 en Ciudad de México, México, y falleció en paz el 1 de agosto de 2026 en su hogar en Marietta, Georgia.
Miguel fue un esposo, padre, abuelo, hermano y amigo muy querido. Era un hombre de fe, un católico devoto y amaba a Dios y a su familia con todo su corazón.
Miguel se ha reunido en el cielo con sus padres, Martha y Roberto Cárdenas, y con su hermano, Roberto Cárdenas.
Le sobreviven su amada esposa de 45 años, María Cárdenas; sus hijos, María Mata (José), Paulina Vázquez (José Marcelino), Ana McTier (Tre) y Miguel Cárdenas (Brenda); sus nietos, Jacqueline, Juliana, Jasmine, Matthew, Cruz, Joseline y Elías; sus hermanas, Martha y María; y su hermano, Enrique. También le sobreviven sus cuñadas, cuñados, sobrinas y sobrinos, así como muchos queridos amigos que han brindado apoyo a su familia a lo largo de los años.
Le sobreviven su amada esposa de 45 años, María Cárdenas; sus hijos, María Mata (José), Paulina Vázquez (José Marcelino), Ana McTier (Tre) y Miguel Cárdenas (Brenda); sus nietos, Jacqueline, Juliana, Jasmine, Matthew, Cruz, Joseline y Elías; sus hermanas, Martha y María; y su hermano, Enrique. También le sobreviven sus cuñadas, cuñados, sobrinas y sobrinos, así como muchos queridos amigos que han brindado apoyo a su familia a lo largo de los años.
Miguel disfrutaba pasar tiempo con su familia y siempre hacía sentir bienvenidos a todos en su hogar. Será recordado por su bondad, su fe y el amor que dio a quienes lo rodeaban.
Aunque hoy sentimos su partida, damos gracias por su vida y encontramos paz al saber que ahora descansa con el Señor. Siempre vivirá en nuestros corazones.
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It is with deep sorrow that we announce the passing of Mr. Miguel Cardenas, who was born on November 25, 1960, in Mexico City, Mexico, and passed away peacefully on August 1, 2026, at his home in Marietta, Georgia.
Miguel was a loving husband, father, grandfather, brother, and friend. He was a devoted Catholic whose faith in God guided his life, and he loved his family deeply.
Miguel is reunited in Heaven with his mother, Martha Cardenas; his father, Roberto Cardenas; and his brother, Roberto Cardenas.
He is survived by his beloved wife of 45 years, Maria Cardenas; his children, Maria Mata (Jose), Paulina Vazquez (Jose Marcelino), Ana McTier (Tre), and Miguel Cardenas (Brenda); his grandchildren, Jacqueline, Juliana, Jasmine, Matthew, Cruz, Joseline, and Elias; his sisters, Martha and Maria; and his brother, Enrique. He is also survived by his sister-in-laws, brother-in-laws, nieces and nephews, and many dear friends who have supported his family over the years.
Miguel loved spending time with his family and always welcomed everyone into his home. He will be remembered for his kindness, his faith, and the love he shared with those around him.
While we mourn his passing, we are grateful for his life and take comfort in knowing he is now at peace with the Lord. He will always live in our hearts.
Services
Funeral Mass:
Wednesday, August 5, 2026
10:00 am
St. Joseph Catholic Church
87 Lacy St. NW,
Marietta, GA 30060
(770) 422-5633
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America/New_York
2026-08-05 10:00:00
2026-08-05 10:00:00
MiguelCardenasFuneral Mass
Funeral Mass
87 Lacy St. NW, ,Marietta, GA 30060







Siempre seré tu quesadilla.
Te amo y te extraño con todo mi corazón.
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Que Dios les mande el consuelo a su Esposa y sus hijos y se recuerden todos los buenos momentos con el al que se recuerda siempre nunca muere.
Mi Tito, como todos nosotros, no fue perfecto. Tal vez no siempre tomó las mejores decisiones ni demostró su amor de la mejor manera, pero también tuvo momentos en los que nos hizo sentir queridos y nos dejó recuerdos que siempre llevaremos en el corazón.
Mi Tito era un fanático de corazón de los Pittsburgh Steelers. Él estaba convencido de que cualquier cosa que fuera negra y amarillo tenía esos colores por los Steelers. Esa era una de esas cosas que siempre nos hacía sonreír y que jamás podremos olvidar de él. Ahora, cada vez que vea algo negro y amarillo, sé que pensaré inmediatamente en mi Tito.
Algunos de mis recuerdos favoritos con él son de cuando yo era pequeña. Mi Tito y mi abuelita nos recogían después de la escuela y nos llevaban a McDonald’s para comprarnos un Happy Meal. Puede parecer un recuerdo sencillo, pero para mí significa muchísimo. Esos momentos me recuerdan cuánto nos quería y cómo encontraba maneras de hacernos felices. Daría cualquier cosa por poder regresar a una de esas tardes, aunque fuera solo por un momento.
Mi Tito también sabía disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Incluso cuando estaba en rehabilitación tratando de mejorar, todavía preguntaba por su caramel macchiato del Starbucks. Y su última comida sólida fue la carne asada de mi papá, después de que le pidió a mi mamá que él se la preparara. Me alegra saber que pudo disfrutar una vez más de una comida hecha con amor por su propia familia.
Uno de sus últimos deseos era viajar a Cancún con mi Tita. Lamentablemente, ese viaje no pudo realizarse. Me duele que no hayan podido vivir esa experiencia juntos, pero ese deseo demuestra que él todavía quería seguir disfrutando de la vida y creando nuevos recuerdos al lado de la mujer que amaba.
Hoy nos duele profundamente tener que despedirnos de él. Sin embargo, mi fe católica me da consuelo porque sé que mi abuelito ahora se encuentra en el mejor lugar donde podría estar: junto a Dios en el cielo. Aunque nosotros queríamos tenerlo aquí por mucho más tiempo, Dios lo llamó a casa. Allí ya no existe el dolor, la enfermedad ni el sufrimiento. Solo existen la paz, el amor y la vida eterna.
Abuelito, gracias por todos los recuerdos, por cada Happy Meal, por cada sonrisa y por todo el amor que nos diste. Tu familia siempre llevará una parte de ti en el corazón. Te vamos a extrañar más de lo que las palabras pueden expresar, pero sabemos que esto no es un adiós para siempre. Es solamente un “hasta que nos volvamos a encontrar”.
Descansa en paz, Tito.
Te amamos y nunca te olvidaremos.
mi querido suegro…
Todavía es difícil creer que ya no estás con nosotros. Gracias por haberme recibido en tu familia y por todo el cariño que nos brindaste. Siempre estaré agradecida de que hayas podido conocer a tu nieto y de que Elías siempre tenga la bendición de haber compartido esos último momentos tan especiales con su abuelo. Ese será un recuerdo que atesoraremos por siempre.
Tu fortaleza, tu amor y el legado que dejaste seguirán viviendo a través de tu familia, especialmente en tu hijo y en tu nieto. Te prometemos mantener vivo tu recuerdo y asegurarnos de que Elías crezca sabiendo el maravilloso abuelo que tuvo.
Aunque ya no estés ante nuestros ojos, jamás dejarás de estar en nuestros corazones. Te amamos, te extrañamos y te llevaremos con nosotros todos los días de nuestra vida.
Descansa en paz. Hasta que nos volvamos a encontrar.
Todavía no puedo creer que ya no estés aquí. Gracias por todos los recuerdos tan bonitos que me dejaste. Siempre voy a recordar cuando nos llevabas a Chick-fil-A y cuando sonaba la canción “Fue en un Café” y seguías el ritmo con tus dedos en el volante. Cada vez que escuche esa canción, voy a pensar en ti. También voy a extrañar mucho que siempre me dieras mi bendición. Es algo que siempre voy a llevar en mi corazón. Te amo mucho, abuelito. Gracias por todo. Descansa en paz. Hasta que nos volvamos a encontrar. 🤍🕊️